Cualidades de un locutor/locutora de radio


Un locutor o locutora de radio debe tener una capacidad de comunicación por encima de la media. Esto es evidente. Hay personas que tienen esta capacidad de manera natural, pero hay otras muchas que deben trabajarla. Y se puede. Hay técnicas de oratoria, de cómo hablar en público, incluso hay locutores que recurren a clases de teatro para mejorar su improvisación.
Al hilo de lo anterior, también es vital que tenga un buen uso del lenguaje. No es aceptable que un locutor o locutora cometa errores gramaticales o de dicción, por ejemplo. La buena locución es fundamental.
El tema del timbre de la voz no es determinante, sin embargo. Es cierto que, tradicionalmente, los locutores siempre han tenido una buena voz, redonda, rotunda y «bien colocada», como se suele decir en el sector de la locución. Es más agradable escuchar una bonita voz, con un timbre dulce o tranquilizador, que una voz rota o desagradable. 

Hay muchas honrosas excepciones, como la de Gemma Nierga o Andrés Aberasturi, que su gran capacidad comunicadora y su personalidad genuina están por encima de su calidad vocal y es un auténtico placer escucharles.

De hecho, la tendencia es esta. Contratar a locutores con una voz natural y propia. Últimamente el tema de la naturalidad ha inundado las ondas y ahora se buscan locutores que suenen más cercanos y naturales, ya no se buscan voces perfectas o locutores con técnica vocal muy cuidada. 

Tenemos, por ejemplo en la actualidad, al Ciudadano García en Radio Nacional, que es una oda a la naturalidad y que suena tan cercano como si estuviera en una tertulia de unos amigos. No hay vocalización excesiva ni engolamiento al hablar. 

Se pretende dejar a un lado el rol del locutor o locutora todopoderosos que pontificaban y a los que la audiencia escuchaba con idolatría para dejar paso al amigo cercano que informa, aconseja u opina, desde un plano de igualdad.

Un locutor o locutora de radio tiene que saber improvisar aun cuando tenga un guion delante. Los mejores locutores son rápidos a la hora de hacer preguntas, ocurrentes a la hora de responder, saben dirigir a sus entrevistados hacia donde quieren y tienen la capacidad de hablar de otra cosa si no pueden seguir el guion previsto.  

Otro factor importante es, como en cualquier profesión, la especialización. Hay muchos locutores jóvenes que dentro de una cadena de radio comienzan a colaborar en diferentes programas. Esto es muy enriquecedor para ir conociendo qué género de programa es el que más les encaja y les permitirá desarrollar mejor sus cualidades. 

Hay algunos que tienen muy claro que su vocación es la de ser locutor de un programa deportivo, y resulta que donde mejor funcionan es en informativos. Hay que experimentar y probarse en cada faceta radiofónica. Nos puede llegar a sorprender.   

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *